Recursos

Mindfulness niños Recetas

El rincón de la paz

A partir de la idea de la mesa de la paz de Montessori, en la escuela Imagina Kids hemos armado un rincón de la paz, más que nada por motivos de configuración del espacio.

Le hemos colocado una estatua de Buda, un frasco de la calma (ver post anterior para saber cómo fabricar uno), una alfrombra y un cojín en forma de corazón. Los niños han ido trayendo velas, portavelas, incienso. Me ha parecido importante que ellos traigan cosas para este rincón, para así hacerlo más suyo.rincón de la paz2

¡Y nos ha quedado muy chulo!

Al rincón de la paz acudimos voluntariamente (¡eso es muy importante!) cuando nos sentimos enfadados, excitados, hemos discutido con alguien y queremos volver a la calma. Podemos mirar la purpurina del frasco caer lentamente, pedir a un adulto que encienda una vela, oler el incienso, observar el Buda, respirar.

Te animo a armarte un rincón así en casa, con la ayuda de tus peques, o sin ellos si no tienes niños. ¡Siempre va bien tener un lugar de paz en casa!

Este rincón de la paz es sólo un ejemplo y puedes añadirle objetos que te transmitan paz y calma: una piedra pintada, una campana, una tarjeta bonita, un libro sobre emociones o con imágenes que tranquilizan, un palo de lluvia, etc. ¡Que tu imaginación sea tu guía!

 

 

Puedes compartirlo...
Share on LinkedInShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on FacebookEmail this to someonePrint this page
Mindfulness niños Recetas

El frasco de la calma

Como lo indica su nombre, la función de este frasco es tranquilizar a los niños cuando están agitados, nerviosos, enfadados, después de una rabieta.

¿Cómo funciona? Basta con agitar el frasco y luego dejarse “hipnotizar” al observar cómo la purpurina se va depositando paulatinamente en el fondo del frasco.

barattolo_della_calma_calming_jar

Foto: Greenme

¿Es efectivo? ¡Sí! Algunos estudios han indicado que mientras el niño observa la purpurina, su sistema nervioso se organiza. Y la lentitud con la cual va bajando la purpurina transmite una sensación de calma. Si además un adulto le habla con voz tranquila y le ayuda a dirigir su atención hacia la respiración, mejor que mejor!

A los niños les explico también que el interior del frasco es como nuestro propio interior: cuando estamos agitados, nerviosos, rabiosos, no vemos nada, todo está “turbio”, mejor no tomar decisiones y, cuando estamos relajados y tranquilos, no hay tanto movimiento en nuestro interior y lo vemos con más nitidez.

¿Hacemos uno? Necesitas:

  • Un frasco de vidrio o de plástico (el original de Montessori es de cristal)
  • 1 o 2 cucharadas de pegamento líquido
  • Purpurina del color que quieras
  • Unas gotas de colorante alimentario
  • Agua caliente
  • Champú para niños transparente o glicerina
  • Cola caliente (o pegamento resistente tipo superglue)

Rellena el frasco hasta la mitad de agua caliente. Añade el pegamento, el champú (o la glicerina), el colorante y, para terminar, la purpurina. Se usan pegamento y champú para que hayan fluidos de diferentes densidades y que la purpurina descienda con diferentes velocidades y adoptando formas varias.

Si es necesario, termina de rellenar el frasco con agua caliente, dejando un dedo de aire para que su contenido se mueva al agitarlo.

¡Et voilà!

Y, ¿sabes qué? ¡También funciona muy bien en los adultos!

 

 

 

Puedes compartirlo...
Share on LinkedInShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on FacebookEmail this to someonePrint this page
Mindfulness niños Recetas

Receta de las crepes

¿Ya te has puesto el delantal y el gorro de chef?bonnet chef

Para hacer crepes, necesitas:

image recette

Ah, me olvidada… primero hay que lavarse las manos.

Vierte la harina, la sal y el azúcar en el bol. Con la cuchara o con las manos (¡es más divertido!), forma un pozo. Rompe los huevos, ¡con cuidadito para no verter su contenido en la mesa! Bate bien los huevos y luego mézclalos a la harina. Añade poco a poco la leche. Quizás tu mamá o tu papá puede seguir removiendo la masa mientras viertes la leche, así no se formarán estas bolitas de harina, que se llaman grumos.

Calienta la sartén y úntala con un poquito de aceite. Quizás esto mejor que lo haga un adulto, ya que te podrías quemar.

¡Ahora viene un momento muy delicado! Con el cucharón, coge un poco de masa del bol y viértela en la sartén. Con la sartén en mano, haz con la muñeca unos círculos amplios y lentos para repartir bien la masa en la sartén. ¿Lo has conseguido? ¡Bieeennn! Deja cocer la crepe durante unos minutos y, cuando el borde se empieza a poner de color marrón, hay que darle la vuelta.

¡Y viene otro momento muy delicado! Para hacer como los franceses, pide primero a tu mamá o tu papá que despegue los bordes de la crepe, luego coge la sartén por el mango, haz una respiración profunda, concéntrate y haz saltar la crepe en el aire para darle la vuelta. ¿No se ha girado bien la crepe? Inténtalo otra vez, ¡estoy segura de que lo vas a conseguir!

Ahora, puedes elegir con qué quieres rellenar tu crepe: plátano, mandarina, chocolate derretido, Nutella, mermelada, azúcar, nueces, miel, nata montada… Las posibilidades y las combinaciones son infinitas!

Si prefieres crepes saladas, simplemente no añadas azúcar a la harina cuando empiezas a cocinar, sólo pon la pizca de sal. Luego, la receta es la misma y puedes rellenar tus crepes con queso rallado, jamón, champiñones, un huevo, verduras y lo que te apetezca.

¡Buen provecho!

Puedes compartirlo...
Share on LinkedInShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on FacebookEmail this to someonePrint this page
Mindfulness niños Recetas

La caja de preocupaciones

He descubierto y puesto en práctica un ejercicio de consciencia plena divertido, sencillo y eficiente para liberar la cabeza de preocupaciones. Compra o, mejor aún, recicla, una caja de cartón y deja que el niño o la niña la decore a su gusto. Luego, pregúntale cómo es su tiempo interior: con nubes, tormenta, cielo azul, etc.

Si se sienten tristes, enfadados o si su cabeza está pensando mucho (si son pequeños, no entienden la palabra “preocupaciones”), pregúntales de indicar en qué parte del cuerpo sienten esto. Si no saben, les puedes guiar apuntando partes del cuerpo, incluso partes divertidas como los talones, los dedos del pie, la punta de la nariz.
Una vez localizado el sentimiento en el cuerpo, lo sacamos con las manos y lo depositamos en la caja. La sacudimos y todos juntos soplamos en la caja. Increíble, ¡las preocupaciones han desaparecido!
Lo entenderás todo mejor viendo este vídeo…

Ejercicio adaptado del libro Tout est là, juste là de Jeanne Siaud-Facchin.

 

Puedes compartirlo...
Share on LinkedInShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on FacebookEmail this to someonePrint this page
Mindfulness niños Recetas

Ensalada de sandía

Ahora que aprieta el calor, ¡nada mejor que una buena ensalada fresca!

Descubrí esta receta hace unos años y ahora es un clásico en mis menús de verano. Es sorprendentemente deliciosa y muy fácil de hacer. Salade pasteque feta menthe - la cuisine du moulin

Ingredientes

  • Sandía
  • Queso feta
  • Menta
  • Aceita de oliva

Cortar la sandía y la feta en dados en una fuente, añadir un poquito de aceita de oliva y unas hojas de menta. No hace falta sal, ya que el queso feta está bastante salado. Puedes añadir un poco de pimienta si te gusta y ¡ya está!

Ya me dirás…

 

Puedes compartirlo...
Share on LinkedInShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on FacebookEmail this to someonePrint this page
Mindfulness niños Recetas

Cajas de preocupaciones

las-cajas-de-preocupaciones-decoradasHe probado en clase una propuesta del libro Tranquilos y atentos como una rana, de Eline Snel: hacer cajas para las preocupaciones.
A los niños le ha encantado la idea de tener un lugar físico donde colocar sus preocupaciones y así liberar sus cabecitas, y se han puesto manos a la obra con mucha creatividad. Uno me ha preguntado:
– Y qué hacemos cuando la caja está llena?
– Son cajas mágicas, le he contestado. Después de poner una preocupación dentro, soplas en la caja y la preocupación desaparece.
Ha sonreído, aliviado.

Puedes compartirlo...
Share on LinkedInShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on FacebookEmail this to someonePrint this page